Juana Patricia Guzmán Ávila
Considero que este padecimiento, al igual que muchos otros temas de salud crónicos degenerativos tienen mucho que ver con los estilos de vida de las personas; sin embargo para mí es un tema súper complejo, porque más allá de considerar determinantes sociales y prevalencia de las enfermedades por género y muchos otros factores; creo que son temas culturales demasiado arraigados en el grueso de la población.
Por ejemplo, yo trabajo en una
aplicación de llevar despensa a domicilio y por lo regular entrego en viviendas
de personas que tienen muy buen nivel socioeconómico y eso se aprecia en los
productos que solicitan. Ellos solo piden productos orgánicos, sin gluten, sin
azúcar y todo lo más sano posible y me queda claro que también ellos lo pueden
hacer por su nivel económico. Estas personas ya se están creando hábitos
alimenticios sólidos para no afectar su salud; no obstante, aquellas otras que
no tienen ese privilegio, además de no contar con recursos económicos, no
tienen el nivel cultural necesario para darse cuenta en la manera en la que
están afectando su salud, o estamos afectando nuestra salud.
El tener jornadas de trabajo tan
largas, niveles de estrés agobiantes, el reusarse a hacer ejercicio (porque a
la mayoría de las personas no les gusta
hacer ejercicio), el no querer hacernos RESPONSABLES de nuestra salud, creo que
es lo que más nos afecta como sociedad.
Nuestra cultura, nuestros
patrones aprendidos y heredados por nuestra familia, la situación económica del
país, el tener servicios de salud de mala calidad, casi inexistentes; todos
esos factores que son súper complejos de trabajar, es lo que hace que cada vez
seamos más las personas que terminamos enfermándonos.
Una de las soluciones más viables
que veo es a través de campañas masivas en las que nos inviten como población a
hacernos cargo de nuestra salud y promover más eventos deportivos en donde se
promueva no sólo la participación de los jóvenes, sino de toda la población,
eventos de bailes, de esparcimiento sano en los que se puedan hacer actividades
recreativas que nos ayuden a fortalecer nuestra salud y además con temáticas
que nos permitan tener más información sobre este tipo de enfermedades.
Por último si tengo una duda en
cuanto al tema y quizá ustedes puedan comentar algo al respecto y es que hoy en
día se habla mucho sobre que la mayoría de nuestras enfermedades son
psicosomáticas, a causa de emociones no trabajadas que tiene que ver sobre todo
con “traumas”, por así llamarlos, que venimos cargando desde la infancia y que
si no los trabajamos, nos siguen afectando en varios aspectos de nuestra vida.
¿Esto también repercutirá en adquirir este tipo de padecimientos?
Agradezco su atención y sus amables comentarios!
Uno de los factores que incide en el desarrollo de la diabetes son los determinantes sociales, es decir, las circunstancias en las que las personas nacen y viven, estas condiciones sufren modificaciones a la par de los cambios que sufre una sociedad “dentro” de un mundo globalizado regido por un modelo neoliberal que privilegia el mercado sobre la salud de la gente. Así las formas de producción, políticas de gobierno, modelos económicos, intervienen no solo en la cultura alimentaria sino también en el acceso que cada estrato económico tiene a las distintas opciones alimentarias que ofrece el mercado.
Aunque la diabetes es una enfermedad que se presenta con el mismo cuadro sintomatológico las complicaciones son variadas según el género, Touchette (2001) menciona la diabetes puede representar problemas especiales para las mujeres.
La diabetes es un tema del que se
habla mucho pero realmente se conoce poco, empezando que se desconocen las
cifras de diabéticos que hay en país y el lugar que ocupa México en la
prevalencia de esta enfermedad. La mortalidad de esta ha sido subestimada a tal
grado que no tiene restricciones al momento de vender productos ultra
procesados provocando que seamos un factor vulnerable independientemente de la
edad, posición económica o estado de salud.
Se tiene como consejo a voces que
basta con no consumir azúcar y se dejan de lado las demás determinantes
sociales de esta enfermedad. No basta con llevar una dieta balanceada o baja en
azucares; factores como el sedentarismo, el género, acceso a servicios de salud
de calidad también son muy importantes.
Una de las soluciones seria las campañas de prevención con un enfoque multidisciplinario, donde se considere lo biológico, lo social y los estilos de vida. Se deben garantizar acciones efectivas y anticipatorias de promoción de la salud a su vez generar procesos educativos que permitan a las personas conocer, identificar y asumir su papel corresponsable en esta problemática; Todos somos parte en la solución con pequeñas acciones.
Conclusión de equipo
Como podemos ver, la diabetes melitus es un padecimiento crónico degenerativo originado por muchos factores. La mala alimentación, el sedentarismo, la obesidad, la genética y el medio ambiente son algunos de ellos; sin embargo, tal como lo mencionamos en el blog, también influyen los determinantes sociales que imperan en la población de este país, como lo es la condición social, la educación, los malos hábitos, creencias sobre belleza y salud, entre muchos otros.
Si a esto le sumamos el deficiente servicio de salud que prevale en el país, aquellas personas que ya fueron diagnosticadas con este padecimiento, realmente no tienen acceso a una atención médica adecuada, que les permita solventar las exigencias salubres que requiere esta enfermedad.
Por otro lado, también vimos que las mujeres son las que más padecen esta enfermedad, debido a las exigencias físicas y emocionales que tienen constantemente y sobre todo este sector de la población, tiende a descuidarse más en su persona, por el hecho de estar más al pendiente de los demás miembros de su familia (hijos, esposo, padres). Y también las cifras de diabetes en infantes están incrementando cada año, principalmente por estar tan expuestos a comida chatarra en las primeras etapas de su vida.
Por todo lo anterior, consideramos que hay mucho trabajo por hacer como sociedad. Podemos decir que hay que cambiar nuestros hábitos alimenticios y procurar tener una vida más sana, en la que podamos hacer ejercicio regularmente y tener una higiene mental adecuada; sin embargo, eso no es tan posible para personas que tienen muy escasos recursos y que no pueden pensar en otra cosa que no sea como subsistir en su economía.
Tal vez debamos de ser más participativos en nuestras políticas, solicitando a nuestros representantes políticos en primer lugar que todos los ciudadanos tengamos acceso a los servicios de salud a los que tenemos derecho por ley y que se implementen programas de apoyo a aquellas personas que padezcan de diabetes y que son de escasos recursos para que tengan tratamientos adecuados para sobrellevar su enfermedad.
Y para aquellos que no nos encontramos en pobreza extrema, no hay más que tratar de tener una vida más saludable y tomar en consideración todas nuestras deficiencias para tratar de darles solución de una manera en la que nuestra salud no se vea desgastada.
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